• Verónica Hontecillas

Incoherencias adolescentes. ¿Cómo gestionarlas?

¿Alguna vez has sentido que tu adolescente no sabe lo que realmente desea? ¿ O tal vez te pide que no le molestes y posteriormente se perturba porque cree que es invisible para ti?



Estas acciones se denominan incoherencias o paradojas adolescentes y son producto de los cambios que están experimentando en esta etapa de la vida; que detallamos en el artículo Coaching Junior: "Somos una generación perdida" . Dicha metamorfosis se ve reflejada a nivel fisiológicos, psicológicos, alteraciones afectivas y transformaciones en el contexto social y les crea una perturbación o inseguridad interior.


En el instante que se encuentran envueltos en este caos, llegamos los padres y madres a preguntarles y recibimos una contestación inapropiada o comúnmente, denominada "ladrido" porque hemos accedido a la república independiente de su caos.


Tras pasar esa turbulencia mental, salen de su territorio en busca del cariño de sus padres. ¿Cuál es tu reacción como adulto? Tal vez, eres del perfil de personas empáticas y creas una conversación desde el entendimiento. O por el contrario el rol que utilizas es de autoritario en el que predomina la emoción de enfado, con el fin de recriminar esas actuaciones no son las adecuadas y van acompañadas de un castigo.


Ambas opciones el adulto empático o el autoritario son polaridades, como toda polaridad nos aleja de una relación de equilibrio, bienestar y entendimiento con nuestro adolescente. En Coaching Junior queremos recordarte que "Tú también fuiste adolescente" la guía introductoria para entender al adolescente que te quita el sueño. (Disponible https://linktr.ee/talentopremium)

Volver a ser adolescentes, nos lleva a conectar en solitario con esos vaivenes en el que fuimos nosotros los incomprendidos, deseando que surgiera efecto la petición de "quiéreme cuando menos me lo merezca... porque es cuando más lo necesito."


Ahora padre y madre del S. XXI te invito a crear tu propio ritual para acompañar a tu adolescente como necesita. Para ello lo primero que os invito a testar vuestro estado emocional en el momento del conflicto y pregúntate:


1. ¿Qué es lo que más te molesta? ¿ Realmente ha sido tan cruel para retirarle tu amor?


2. Evalúa tu enfado del 1 al 10 de enfado.


3. ¿Con este nivel de enfado puedes entender a tu adolescente y acompañarle en su caos?


En el caso de que no puedas guiar en este estado a tu hijo ¿ qué puedes hacer?, te invito a:

  • Busques un lugar tranquilo para poder relajarte a través de la respiración consciente. Únicamente, tendrás que invertir un par de minutos.

  • A continuación, escoge una técnica para gestionar que vaya más acorde con la situación y la relación con tu hijo o hija. (escucha activa, escritura, etc.) un lugar en casa o fuera dando un paseo por un parque, un bosque, la playa.

  • Por último, indagar sobre sus pensamientos con dos preguntas: ¿Qué piensas? ¿ Y eso cómo te hace sentir?


La finalidad es que podamos ser sus guardianes, acompañarles cerca de sus pasos para que no se caigan. Según nos desvela "La paradoja adolescente" Antonio Ríos médico psicoterapeuta, "el adolescente nos dirá lo que piensa; pero no lo que siente".



¡Feliz instante presente!



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